Existen personas que creen que no contestando a una carta, un correo, un mensaje o cualquier otro medio de comunicación personal, se sitúan por encima del otro. Nada más lejos de la realidad. El que no responde, desprecia, y despreciar a otro implica una carencia absoluta de humanidad y educación. Pobrecitos aquellos que no contestan. Realmente, se disfrazan de desprecio cuando la verdad es que no tienen razones o valor para dar una respuesta coherente.
A mi me enseñaron, y terminé aprendiéndolo por mi mismo a lo largo de mis años, que la respuesta es la forma más educada de considerar al interlocutor tan "ser humano" como a ti mismo. Y si hay alguien con quien no quisiera hablar, le diría "No deseo hablar con Vd"... pero contestaría.
Por mi respeto hacia los otros.
Por mi educación.