Compañeros de celda

martes, 17 de mayo de 2011

¿Cuándo aprenderemos?

El hombre dice: "¡Todas las mujeres son iguales!"
Dice la mujer: "¡Todos los hombres son iguales!"
Digo yo: "¿Cuándo aprenderemos a mirarnos y conocernos?"

domingo, 15 de mayo de 2011

Lo que de verdad duele...

Duele el engaño, pero con el tiempo lo aceptas y te lo tragas, como si fuese la más grande verdad. Se supera.
Duele el desamor, pero al cabo, terminas por entenderlo y dejas de amar tú también. Se pasa.
Duele la manipulación, pero te acostumbras a ella y acabas por no darte ni cuenta de que eres una marioneta. Se acepta.
Duele la mentira, pero conduces tu vida por otros caminos y llegas a situarte lejos de ella. Se asume.
Pero lo que no se supera, no se pasa, no se acepta, no se asume... y duele, es ver cómo alguien a quien has querido y a quien has entregado tu vida, te pisotea sin piedad y sin motivo, por el puro placer de hacerte daño, hasta dejarte convertido en un despojo de sangre. Eso es lo que de verdad, de verdad... duele.

domingo, 8 de mayo de 2011

A gusto

Me siento a gusto. No voy a decir "feliz" porque siempre he cuestionado la validez de ese término. Pero me siento muy a gusto, en paz, pleno de vida, de cosas para dar y para recibir. Se que esto no será motivo de alegría para unas cuantas personas. Lastimosamente, la serenidad que consiguen unos suele representar la insatisfacción de otros. Es curioso cómo funciona en ocasiones el ser humano. Pero yo, independiente ya, por fin, de las falsas necesidades, de las falsas amistades, de los falsos amores, me siento a gusto. Mi conciencia me apoya. Me dice: "Lo has hecho bien, Bernard, tú lo has hecho bien. No culpes a quienes lo hayan hecho de otra forma, porque cada uno hace lo que puede". Y yo le hago caso. Sólo dependo de mi. Y me siento a gusto.